Severiano Ballesteros ha sabido explotar las particularidades de la finca, insertando los hoyos respetando al máximo la orografía natural del terreno, lo que le otorga al recorrido un carácter muy diverso. Este respeto por el medio ambiente del diseñador tiene su continuidad en la dirección del club que se preocupa no sólo de preservar las distintas variedades de flora y fauna sino que fomenta su enriquecimiento.
Hay que lograr que cada hoyo sea diferente de los demás, pero sin necesidad de soluciones artificiales, es decir, obtener el verdadero aprovechamiento de las condiciones naturales del terreno.
Santa Marina es un auténtico ejemplo de ello. Se compone, en principio, de dos vueltas muy diferenciadas. La primera, explora la parte alta de la finca, pródiga en vistas espectaculares, Los Picos de Europa, la Cordillera Cantábrica y la Costa de Oyambre, se nos aparecen desde los tees del los hoyos 7, 4 ó 3 y 9, respectivamente.
Los primeros nueve hoyos son amplios. Las calles, en forma de pequeños valles, van transcurriendo perfectamente integradas en el paisaje de los Picos de Europa y son más anchas que las de los nueve segundos. Los pegadores podrán sacar partido de su potencia en esta primera parte del recorrido, ya que se premia el juego largo.
Sin embargo, los segundos nueve hoyos son llanos, con hoyos algo más cortos y donde la estrategia y la precisión son más importantes que la potencia. El común denominador de esta segunda mitad del recorrido, es el agua, ya que son varios los arroyos que discurren entre las calles y greenes de los hoyos 11 al 18.

La segunda vuelta, discurre por los dominios del río Capitán, que se hace presente en los hoyos 11, 12, 13, 14, 15, 16 y 18, influyendo de una forma directa en el juego. Es por tanto, una vuelta más plana que la anterior, pero que exige incluso una mayor precisión, pues el río se presenta en el recorrido incidiendo fundamentalmente en el juego, afectando en todo momento a las caídas de bola o los greenes de los hoyos citados.
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VERSATILIDAD DEL CAMPO
Gracias a nuestro magnífico diseño, así como la ubicación de instalaciones complementarias, próximas a la Casa Club, nuestro Campo ofrece posibilidades de disfrutar de una jornada de golf, tanto al más experto jugador como al jugador novel o a la persona que quiere iniciarse en este deporte.
Hemos logrado ser versátiles gracias a los seis lugares de salida independientes y homologados, tres para masculinos (uno profesionales) y tres para femeninos (uno profesionales), permiten disputar competiciones oficiales durante todo el año.
Dentro de una misma competición, nuestro Campo permite que los jugadores más expertos jueguen un Campo más exigente que los jugadores más noveles, los cuales pueden salir de unas marcas más cortas.
Cada jugador puede elegir el recorrido que desea jugar, en función de su nivel o de la exigencia deseada. El recorrido más corto (amarillas y rojas) es ideal para hándicaps altos, noveles o jugadores que desean jugar un campo menos exigente físicamente. El recorrido normal permite disfrutar de toda la espectacularidad del diseño.
Las salidas de los hoyos 1 y 10 están muy próximas a la Casa Club
Los greenes de los hoyos 9 y 18 se pueden contemplar desde la terraza de la Casa Club.
Según el diseñador la mayor dificultad del campo está en los hoyos 13, 14, y 15. Destacan los pares 3, donde unos greenes grandes permiten obtener diferentes posiciones de bandera, algunas de ellas verdaderamente complicadas. “He jugado en muchos campos y, con objetividad, no conozco ninguno que cuente con unos pares 3 a la altura de los existentes en Santa Marina. Por otra parte, los pares 5 no son complicados, salvo el 18 donde hay que pensar la estrategia más adecuada. Los pares 4 son también muy completos, variados y muy equilibrados,” es el resumen que el propio Ballesteros hacia de su diseño en el 2001 cuando se inauguró el recorrido.
Éste es un campo pensado para adaptarse a todo tipo de jugadores, ya que es divertido y entretenido para los hándicaps más altos, y puede llegar a suponer un verdadero test para los profesionales, donde realmente se utilizan todos los palos de la bolsa.
Finalmente, el propio Ballesteros afirmaba lo siguiente sobre su actuación en el diseño de Golf Santa Marina: “Estoy muy satisfecho de la obra realizada. Es un recorrido natural, donde se ha intentado lograr poner en juego todas las particularidades y elementos naturales de la finca.” (Ballesteros, 2001)



